PSG: Cuando la celebración deportiva desata los demonios de la violencia.

lunes, 1 de junio de 2026 · 12:18

CIUDAD DE MÉXICO .- El contraste puede ser impactante, casi incomprensible. ¿Cómo puede una celebración de una victoria deportiva degenerar en tal caos? Para comprender las raíces de esta tragedia, es necesario adentrarse en la compleja historia de un club cuyos recientes éxitos han estado ligados a diversas tensiones sociales. Una noche de jolgorio se convirtió, así, en una nueva tragedia.

Desde la victoria consumada en penaltis frente al Arsenal en la final de la Champions League, decenas de miles de personas inundaron las principales avenidas de las ciudades francesas, comenzando por los famosos Campos Elíseos de París. Pero muy pronto, el ambiente festivo se vio empañado.

Las cifras reflejan la magnitud de los disturbios: más de 200 heridos y más de 700 detenidos en todo el país. La muerte se cobró dos vidas. En París, un joven de 20 años falleció en un accidente de moto en el periférico de la capital debido al caos. En Dax, al suroeste del país, un joven de 17 años fue apuñalado durante una pelea en medio de la multitud. En Grenoble, un coche atropelló a cuatro personas tras perder el control.

Se rompieron escaparates, se saquearon comercios y la policía fue atacada con petardos, a lo cual respondió con gases lacrimógenos en un intento por recuperar el control de espacios públicos. A su vez, se cuentan a treinta y dos miembros de la seguridad pública heridos entre policías y gendarmes a lo largo del territorio.

Estos sucesos son un doloroso recordatorio de una larga historia. En mayo de 2025, durante la conquista del primer título europeo del club, se vivieron escenas similares, pero el número de víctimas no alcanzó los niveles de la noche de este 30 de mayo. Este año se cruzó un umbral trágico.

Para comprender esta situación, es fundamental saber que el Paris Saint-Germain ha cargado con el peso de una de aficionados radicales desde la década de 1980. Durante casi treinta años, la casa del club, el Parque de los Príncipes, fue escenario de auténticos campos de batalla.

El estadio estaba dividido en dos sectores donde se congregaban los ultras más fervientes, con ideologías radicalmente opuestas. Por un lado, la grada Boulogne, históricamente blanca, influenciada por el vandalismo británico e infiltrada por grupos de extrema derecha. Por otro, la grada Auteuil, joven, multicultural e inspirada por el movimiento "ultra" del sur de Europa. Esta rivalidad desencadenó en dos tragedias fatales. En 2006, un miembro del sector Boulogne fue asesinado a tiros por un policía que se encontraba rodeado en las afueras del estadio. En 2010, otro radical, del mismo sector, fue linchado por individuos del bloque Auteuil.

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