Kiev. Un dron ruso impactó ayer contra un tren de pasajeros en la frontera de Ucrania con Polonia, país miembro de la OTAN, poco después de que el ex primer ministro británico Boris Johnson y otros diplomáticos europeos utilizaran la misma línea. En otro tren en la estación de Yagodin estaba el ex director de la CIA David Petraeus. El presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo que Ucrania debería dejar de atacar refinerías rusas. El tren afectado, que une Kiev con Varsovia, fue alcanzado a unos 2 km de la frontera polaca y fue evacuado sin víctimas. El operador ferroviario ucranio Ukrzaliznytsia informó que un tren diplomático con asesores de seguridad de la UE y ex dirigentes europeos, incluido Boris Johnson, estaba en la estación antes del ataque. El ex director de la CIA David Petraeus viajaba en otro tren en la misma estación. El primer ministro polaco Donald Tusk convocó una reunión de emergencia advirtiendo de una posible intensificación de la ofensiva rusa. Boris Johnson comentó en redes que no entiende la lógica de Putin al atacar una locomotora ucraniana estacionada en la frontera. Carl Bildt, ex primer ministro de Suecia, confirmó que el tren fue evacuado y nadie resultó herido. El canciller ucranio Andrii Sibiga llamó al ataque terror de Putin contra las puertas de la UE y la OTAN. El presidente Volodímir Zelenski lo calificó de deliberado. Ambos bandos han intensificado ataques a larga distancia intentando cambiar el rumbo de la guerra. El Ministerio de Defensa ruso dijo que atacó infraestructuras que facilitan el transporte de cargamentos militares desde Europa. Durante la noche, más de 450 drones y misiles rusos atacaron Ucrania, dejando al menos seis muertos y más de 40 heridos; la fuerza aérea ucrania interceptó 405 drones y cuatro misiles. En Zaporiyia, el director de Rosatom acusó a Ucrania de atacar camiones de combustible cerca de la planta nuclear. En Rusia, el alcalde de Nizhnekamsk reportó bombardeos ucranios que dejaron al menos dos muertos y varios heridos, sin especificar objetivos.