Integrantes del partido oficialista que gobiernan ayuntamientos y ciudades del país buscan un acuerdo con la dirigencia de Morena para contender en los próximos procesos electorales sin necesidad de solicitar licencia. Distintas fuentes cercanas al movimiento explican que el objetivo es conservar el control de distritos electorales, la estructura partidista y los recursos gubernamentales para garantizar los resultados que exige la cúpula nacional. La mandataria Claudia Sheinbaum ha reiterado en diversas ocasiones que quienes desempeñen cargos públicos deberán separarse de sus funciones si desean participar en la competencia electoral. A pesar de esto, algunos edilés persisten en sus intenciones de mantener el poder local mientras llevan a cabo tareas de campaña. Las negociaciones se centran en la presidenta del partido, Ariadna Montiel, quien coordina los diálogos internos. Desde la óptica de la 4T, las licencias no siempre son respetadas por la oposición, lo que les da ventaja en términos de estructura, recursos y dominio territorial. Por su parte, partidos como el PRI y el PAN han obtenido buenos resultados en capitales estatales al contar con esas herramientas. La coalición oficialista pretende modificar esa tendencia heredada de contiendas previas, por lo que sectores vinculados a las alcaldías iniciaron conversaciones para transformar las dinámicas de campaña en 2027 y obtener mayores probabilidades de victoria en demarcaciones donde la transformación aún no ha logrado consolidarse.

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