Solo 2 de cada 10 mexicanos se sienten capaces de recuperarse de un imprevisto económico. Aunque seis de cada 10 mexicanos se consideran resilientes, solo uno de cada cinco afirma sentirse capaz de recuperarse de un imprevisto económico, según el estudio Confident Pathways, realizado por MetLife. Para la aseguradora, estos resultados son especialmente relevantes en un país donde fortalecer la resiliencia financiera sigue siendo un reto.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, al menos 33.6% de los adultos en México no cuenta con ningún tipo de ahorro, mientras que el acceso a mecanismos de protección financiera, como seguros y cuentas formales, aún es limitado.
Esto es reflejo de la importancia de continuar impulsando herramientas y conocimientos que ayuden a las familias a hacer frente a complicaciones inesperadas, indicó MetLife en su reporte.
El estudio muestra que, pese a la percepción de vulnerabilidad, los mexicanos están incorporando hábitos positivos para administrar sus finanzas: 66% sigue un presupuesto, 56% ahorra de manera constante, 45% está construyendo un fondo de emergencia y 32% realiza aportaciones para el retiro.
Sin embargo, estas acciones conviven con un entorno que continúa poniendo a prueba la estabilidad económica de los hogares.
Al menos 37% de los participantes señaló haber atravesado dificultades financieras importantes durante el último año, mientras que 44% reportó haber experimentado episodios de estrés, ansiedad o agotamiento relacionados con su situación económica.
Los hallazgos también destacan que desarrollar hábitos de planeación, mantener un fondo de emergencia y pensar en el largo plazo contribuye a que las personas se sientan con mayor capacidad para responder ante cambios inesperados en su situación económica.
La resiliencia financiera no depende únicamente del nivel de ingresos, sino también de las herramientas que cada persona construye para hacer frente a escenarios de incertidumbre.
La Condusef define la resiliencia financiera como la capacidad para enfrentar imprevistos económicos sin perder la calma ni vaciar la cartera, y propone un test para que las personas evalúen su nivel de resiliencia con cinco preguntas sobre fondo de emergencia, seguros contratados, manejo del estrés financiero y capacidad de adaptación ante desajustes presupuestales.